Nueva Ley de Adopción en Chile 2025: Cambios y Desafíos

El 31 de julio de 2025, el Presidente Gabriel Boric promulgó la nueva Ley de Adopción, una reforma que tardó más de 12 años en ser aprobada y que busca modernizar un sistema que estaba obsoleto desde 1999. La normativa pone en el centro el derecho de los niños, niñas y adolescentes a vivir en familia y a ser escuchados, dejando atrás un modelo rígido que generaba largos procesos judiciales y discriminaba a ciertos tipos de familia.

¿Por qué una nueva ley de adopción?

En Chile, cada año se adoptan cerca de 250 niños, niñas y adolescentes, pero los procesos podían extenderse entre 3 y 6 años, o incluso más. Esto no solo dificultaba a las familias postulantes, sino que afectaba directamente el derecho de los niños a contar con un hogar estable y seguro.

El propio Presidente Boric señaló durante la promulgación que “el Estado de Chile no estaba cumpliendo con el deber más primordial que tenemos, que es garantizar el bienestar superior de los niños y niñas en condición de mayor vulnerabilidad”.

Principales cambios de la Ley de Adopción 2025

La reforma incorpora ajustes profundos que transforman la manera en que se lleva adelante el proceso de adopción:

  • Interés superior del niño: todas las decisiones se tomarán priorizando el bienestar físico, emocional y psicológico de los niños y adolescentes.

  • Fin de la discriminación por tipo de familia: matrimonios, personas solteras o parejas con acuerdo de unión civil tienen las mismas posibilidades de adoptar, siempre que cumplan los requisitos.

  • Plazos más acotados: el tribunal deberá decidir en un máximo de 12 a 18 meses si el niño se revincula con su familia de origen o se integra a una familia adoptiva.

  • Derecho a mantener vínculos: los niños adoptados podrán mantener contacto con familiares de origen, y se refuerza la revinculación familiar en plazos definidos.

  • Familias de acogida: quienes hayan cuidado de manera ininterrumpida a un niño por más de 18 meses podrán solicitar su adopción.

  • Nueva evaluación de adoptantes: se reemplaza el antiguo modelo psicológico rígido por uno evaluativo-formativo, que busca preparar y acompañar a las familias postulantes.

  • Protección contra abusos: se perfecciona el delito de obtención ilegal de un niño, niña o adolescente.

Desafíos en la implementación

Aunque la ley marca un avance histórico, su éxito dependerá de una adecuada implementación:

  • Capacidad institucional: los tribunales de familia y la institución Mejor Niñez deberán contar con recursos suficientes para cumplir los nuevos plazos.

  • Capacitación: jueces y equipos técnicos necesitarán formación especializada para aplicar de forma uniforme los nuevos criterios.

  • Acompañamiento post-adopción: será clave asegurar seguimiento y apoyo a las familias para garantizar la integración de los niños.

  • Articulación con el sistema de protección: la académica Carolina Muñoz (UC) advirtió que la reforma debe ir de la mano con los programas de cuidado alternativo y protección especializada, fomentando vínculos significativos y permanencia relacional.

Conclusión

La nueva Ley de Adopción 2025 es un hito que moderniza profundamente el sistema chileno, haciéndolo más justo, humano y centrado en el derecho de los niños a vivir en familia. El desafío ahora está en su correcta implementación, que dependerá tanto del compromiso del Estado como de la capacidad de las instituciones y la sociedad de abrazar un modelo inclusivo y sin prejuicios.

En Puga Consultores, acompañamos a familias y ciudadanos en la comprensión de esta nueva normativa, entregando orientación legal para quienes deseen informarse sobre los procesos de adopción, la protección de derechos y los cambios introducidos en la legislación chilena.

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